Se comentó sobre ella, y luego nos rendimos al punto por el cual nos reunimos. Miramos hacia arriba muchas veces. En otras, dormimos. Platicamos como nunca, recordando inicios y consecuciones. También fuimos uno.
Terminar, tentarse a seguir, decidir parar hasta una próxima reunión.
Con cuenta regresiva en el reloj, dormimos juntos.
La vergüenza de una carta, carta de mis palabras.
La caricia y tu reacción. Encanto.
martes, octubre 7
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